Falleció Osvaldo “Ternura” Díaz, una de las grandes voces de la música chilena

por Ivonne E. García Jaramillo
Osvaldo "Ternura" Díaz

Este 15 de enero se confirmó el fallecimiento del cantante chileno Osvaldo “Ternura” Díaz, noticia que fue comunicada públicamente por figuras del mundo del espectáculo, entre ellas el director de orquesta, compositor y arreglador Horacio Saavedra, quien expresó su pesar a través de redes sociales. Saavedra mantuvo un vínculo artístico directo con Osvaldo Díaz, dirigiendo y grabando junto a él en distintas etapas de su carrera, lo que otorga un especial valor a sus palabras. Su partida ha generado numerosas muestras de afecto y reconocimiento hacia una figura fundamental de la música popular chilena.

Osvaldo Díaz  nació en Santiago el 30 de septiembre de 1949, fue catalogado en su época como una de las mejores voces masculinas de Chile, especialmente durante el auge de la balada romántica y la Nueva Ola a fines de la década de 1960, cuando la voz era el centro de la canción y la radio el principal medio de difusión.

Saltó a la atención pública con el sencillo “Ternura” (1968), grabado para el sello Arena de Camilo Fernández, destacado productor musical y figura clave de la industria musical chilena de esos años. Esa canción definió su identidad artística y lo posicionó en radios y escenarios, tanto en Chile como en giras internacionales, marcando el inicio de una trayectoria sólida y respetada.

A lo largo de su carrera, Osvaldo “Ternura” Díaz fue dejando canciones que marcaron distintas etapas de su vida artística. Entre ellas destaca “Los Carasucias” (1976) de Luis Pocho Venegas, una canción que reflejaba la realidad infantil y sensibilidad humana de la época, un tema de fuerte contenido humano y social, grabado con la participación del Coro Fundación “Niño y Patria” de Carabineros de Chile, que reforzó su mensaje emotivo y se convirtió en una de sus interpretaciones más recordadas de los años 70.

Ese mismo año, 1976, Osvaldo Díaz publica una de sus obras más profundas y representativas: el single Reflexiones / Todo Me Gusta De Ti, editado en formato vinilo 7”, 45 RPM, por el sello Producciones Artesano (SPA-01).

En el lado A, la canción “Reflexiones” se transforma en una pieza clave de su repertorio. Con letra de María Angélica Ramírez y el respaldo musical de la Orquesta Horacio Saavedra, el tema muestra a un intérprete maduro, introspectivo y emocionalmente contenido, en sintonía con la sensibilidad de la época y con influencias de la balada, el folk y la Nueva Canción chilena.

“Reflexiones” es considerada por auditores y coleccionistas como una de las grabaciones más logradas de Osvaldo Díaz, no solo por su calidad vocal, sino por la profundidad de su mensaje y la elegancia de su arreglo musical.

En el plano de los festivales, fue un artista activo en escenarios importantes, destacando su participación en la preselección chilena para el Festival de la OTI en 1975, donde representó al país con la canción “Las puertas del mundo”, bajo la dirección musical de Horacio Saavedra, consolidando su prestigio dentro del circuito musical nacional.

Osvaldo Díaz continuó grabando y presentándose durante las décadas de los 70 y 80, manteniéndose vigente en la música popular chilena. Entre sus trabajos discográficos se cuentan el álbum Osvaldo Díaz (1973) y Amar amor (1992), reflejo de una carrera sostenida y fiel a su estilo romántico y humano.

Legado

Osvaldo “Ternura” Díaz será recordado como una figura representativa de la música popular chilena de su generación, especialmente por su impacto en la radio y en los festivales musicales de su tiempo, y por la huella que dejó en melódicos y baladistas posteriores.

Su legado no se mide solo en discos, sino en memoria sonora, en canciones como “Ternura”, “Los carasucias” y “Reflexiones”, que siguen hablando por él y que continúan emocionando a quienes las escuchan.

Hoy su voz se apaga, pero su ternura permanece.